lunes, 4 de febrero de 2013

Alegres similitudes.

En mis sueños tuve una epifania o algo así. Abuela, estuviste ahí y me dijiste algo como "Vamos, ahora, despertate" Entonces, me pusiste unos anteojos encima y yo desperté en esa realidad que querías que yo viera. Como si estuviera ciega, como si jamás me percaté de lo que vos querías para mi. Y ahora estoy saboreando esa felicidad, esa libertad que ambas alcanzamos. Eso que creo que ahora nada ni nadie me va a quitar. Se siente hermoso así. Se siente bien que me hayas visitado un ratito en mis sueños. Hoy las cosas fueron raras. Pero por primera vez en mucho tiempo, ya sé lo que quiero. Lo que siempre quise.
Me dijiste que nunca estuve mal. Jamás. Que lo que vos conociste de mi, era preciado. Por que si bien no te conté cosas, abu, vos ahora ya lo sabés y sin embargo te gustaba esa faceta misteriosa de mi. Aunque vos me dejaste muchos misterios...Cosas que ni mi mamá las sabe.
Pero si me di cuenta de algo...Somos más parecidas de lo que pensaba. Una charla develadora con mi abuelo basta para saberlo. Mujer libre y fuerte. Independiente. Me gusta serlo. Me gustaría saber que también apreciabas ir al cine sola, a las librerías o a un café. Mañana empiezo mi cita a solas en un café...